El
dilema de un pasante
En
junio de 2010, Mark Yang (MBA 2011) estaba esperando con impaciencia el inicio
de su pasantía de verano. Tenía el empleo seguro en una de las oficinas de Asia
de una empresa de seguridad tecnológica
centrada en Europa. Para este empleo, Yang realizaría estudios de mercado y ayudaría
en el desarrollo de productos y de relaciones con los clientes. Sin embargo, en
Yang creció una preocupación por cómo se le pidió llevar a cabo su
investigación. En concreto, se le pidió tergiversar su información personal
laboral cuando se comunique con las empresas de la competencia para obtener
información sensible.
¿Cómo llego a la pasantía?
Yang
había conocido al CEO de la compañía, un egresado de HBS, en la primavera de
2010, tras su exposición en un panel de discusión en el campus de Harvard. Yang
estaba interesado en la empresa y se acercó al CEO. Poco después, los dos
intercambiaron correos electrónicos y con el
estímulo
que le dio el CEO, Yang aplicó para una pasantía. Recibió una oferta para una
entrevista en la oficina asiática de la empresa, y después de reunirse con el
jefe de la oficina y el vicepresidente de recursos humanos, se le ofreció un
puesto de verano. La principal ocupación de Yang era llevar a cabo estudios de
mercado a través del acercamiento a otras empresas de seguridad tecnológica, incluidos
los competidores directos, para obtener información sobre productos, servicios
ofrecidos, clientes, ventas y otros datos para ayudar a la empresa a determinar
su cuota de mercado y otra información de la industria.
Mientras
Yang finalizaba los preparativos de su viaje a principios de junio, se encontró
con problemas para obtener una visa. Lo más temprano que Yang podía viajar a
Asia era a principios de julio. Yang llamó al jefe de la sede de Asia y ofreció
comenzar a trabajar desde Boston. Durante esta conversación, el jefe de oficina
de Asia sugirió a Yang que podía obtener información de mejor calidad,
específicamente, de los competidores, si se identificaba como estudiante e
investigador de
HBS,
y omitía su puesto como pasante para la empresa de seguridad tecnológica. Yang
se sintió incómodo y cambió el rumbo de la conversación. Supuso que había sido
un comentario que pasaría y que el tema no volvería a salir a la luz
nuevamente.
Sin
embargo, en diferentes conversaciones posteriores con los vicepresidentes de
ventas y de marketing de la oficina de Asia, Yang fue instado una vez más a
identificarse como estudiante de HBS sin mencionar su filiación laboral con la
empresa. En ese momento, se dio cuenta de que era un enfoque planificado en
lugar de una sugerencia para salir del paso por empleados de forma individual.
Evitó comprometerse con la estrategia y de nuevo cambió el tema pensando en la
forma
de
abordar estas repetidas solicitudes.
La
situación pasaba por su mente mientras se preparaba para llevar a cabo sus
funciones desde Boston. Yang se acercó a amigos y familiares para pedirles su
opinión y recibió consejos variados. Su madre no lo vio como un problema
importante, mientras que sus dos hermanos pensaron que era algo inusual, pero
no se inclinaron fuertemente en ninguna de las direcciones. Cuando le preguntó
a su novia, ella estaba convencida de que la sugerencia no era ética y que bajo
ninguna circunstancia debería aceptar.
Yang
reflexionó sobre el potencial daño a su reputación, así como a la reputación de
la Universidad de Harvard, si aceptaba tergiversar su información personal y
fuera descubierto por otras empresas o instituciones. También imaginó cómo se
podría sentir si mentía para obtener datos sensibles.
No mucho
tiempo después, Yang tuvo la oportunidad de hablar sobre la ética de la empresa
con el
CEO
durante una conversación telefónica. Sin mencionar nada acerca de su situación,
Yang preguntó de manera general sobre la cultura de la compañía. En concreto,
preguntó si la empresa había tenido dificultades para integrar nuevas oficinas
en su cultura corporativa y nuevas normas a medida que la empresa se expandía
fuera de Europa. El CEO fue sincero, diciéndole que la compañía estaba trabajando
para asegurar que sus oficinas ubicadas en todas las geografías se adhirieran a
un conjunto de normas uniforme de ética en los negocios establecidos por la
sede principal. La conversación dio a Yang seguridad de que el CEO era genuino
en su compromiso con altos estándares éticos en toda la empresa, y llegó a la
conclusión de que su situación reflejaba una falta de conexión entre la
práctica local y los valores más amplios de la sociedad. También sintió que los
ejecutivos
de la oficina de Asia no le estaban pidiendo hacer algo que ellos veían como
poco ético; por el contrario, era una práctica empresarial local aceptada.
Yang
decidió llegar al profesor Jones, su profesor en HBS durante el curso de
invierno, Liderazgo
y
Responsabilidad Corporativa, para pedirle consejo. En su conversación, Yang y
Jones llegaron a tres formas de abordar el problema: Yang podría participar en
el proyecto identificando plenamente que él trabajaba allí; podía negarse a
participar en el proyecto y solicitar trabajar en un proyecto
independiente;
o podía iniciar otro proyecto mientras pedía que el proyecto original se
pusiera en
espera.
Mientras
consideraba sus opciones, Yang se preocupaba por las consecuencias negativas de
tomar una posición. La compañía podría revocar la oferta de pasantía,
impactando en sus futuras
oportunidades
de contratación y de carrera. Al haber rechazado otras ofertas de pasantía,
Yang
tendría
que explicar su falta de empleo durante el verano a sus amigos, compañeros de
clase,
profesores,
familiares y empleadores potenciales. Yang también quería que su trabajo
tuviera un
impacto
sustancial, tanto para su desarrollo personal como para la empresa, y estaba
preocupado de que un nuevo proyecto o una versión suavizada del proyecto actual
fuera de poco valor. Yang en última instancia concluyó que no estaba cómodo con
las peticiones de la oficina de Asia. Decidió entonces llamar a la sede
principal para abordar directamente la cuestión con el jefe.
El E-mail de Mark Yang
En
septiembre de 2010, Yang envió al profesor Jones un correo electrónico para
informarle cómo fue la conversación que tuvo con el jefe de la oficina de Asia
y cuál fue el resultado. Él le explicó: Estimado profesor Jones, Disculpe de
antemano este extenso correo electrónico. Quería ponerle al corriente sobre mi experiencia
de pasantías, particularmente, sobre las cuestiones éticas que he tenido que
enfrentar a inicios de verano.
Unos
días después de hablar con usted, llamé y enfrenté a mi jefe (el jefe de la
oficina de Asia) acerca de sus sugerencias de tergiversar mi información
personal. De una manera sutil, le transmití el mensaje de que no estaba
dispuesto a tergiversar mi información, y que preferiría dejar la empresa si insistían
con ello. Mi énfasis fue principalmente en cambiar el proyecto y trabajar en
algo diferente.
Para
mi sorpresa, la reacción fue (en su mayoría) de disculpa. Trabajamos juntos en
la definición de un proyecto con un enfoque y alcance diferente. Durante el
verano he recibido sugerencias esporádicas de comportamiento cuestionable, pero
sobre todo en temas "menores" que estaban en el margen del proyecto
(y que eran bastante fáciles de rechazar, dadas las circunstancias).
Durante
el verano, me enteré de algunas características específicas de la industria en
la que trabajaba, y desarrollé habilidades en marketing, y en el tema de
fusiones y adquisiciones. Lo más
importante,
sin embargo, fueron mis aprendizajes personales y puntos de vista. Aprendí tres
cosas:
•Mis
límites éticos me configuran como una persona de negocios más fuerte de lo que
pensé en
un
principio. Me encontré comportándome y reaccionando a las situaciones
cuestionables de una
manera
categórica. Esto es algo que aprendí sobre mí mismo y que yo no había
considerado antes.
•
•La práctica de "estar con los pies en la tierra" y defender mis
valores hace que sea más fácil repartirla la próxima vez. En esta situación,
las condiciones eran tales que era corría poco riesgo decir "no". Sin
embargo, era difícil y emocionalmente estresante para mí enfrentarme a mi jefe
sobre esto. Si yo hubiera estado en un ambiente de más "alto riesgo",
hubiera sido mucho más difícil de actuar como lo hice. El “hacerlo" en el
entorno de bajo riesgo, sin duda, me dio la confianza de poder manejar una
situación similar más difícil más adelante. Si no hubiera seguido nuestro
semestre sobre Liderazgo y Responsabilidad Corporativa (LCA, por sus siglas en
inglés) en HBS, probablemente, habría sido ingenuo o incluso más
"zafado" cómo reaccionar ante una situación como esta.
Sobre
el papel, esta situación podría parecer una situación fácil de manejar, y una
sin un mayor "dilema" ético detrás de la misma. Personalmente, esta
experiencia generó un conjunto de prioridades que no sabía que había encajado
tan fuertemente en mí. Esto puede haber bien sido una de esas decisiones/comportamientos
importantes en mi vida temprana a la que voy a mirar hacia atrás cuando me
encuentre (y estoy seguro de que lo haré) con situaciones mucho más complejas.
Gracias por su
ayuda y asesoría.
Atentamente,
Mark
Yang
Conclusión
Al
final del periodo de prácticas, el jefe de sede de Asia entró en contacto con
el CEO de la empresa para discutir las prácticas de Yang. El jefe de la oficina
de Asia se mostró satisfecho con la calidad del trabajo de Yang, afirmando que
había agregado un valor significativo a las operaciones de la compañía. Además,
le pidió al CEO seguir enviando estudiantes a su oficina para realizar prácticas.
A Yang no le dieron una oferta para unirse a la sede asiática a tiempo completo
debido a limitaciones financieras, pero se le aseguró que la compañía estaba
interesada en la búsqueda de oportunidades futuras para él. La compañía le
preguntó si estaba interesado en trabajar en un estudio de campo durante su
segundo año, y el director de operaciones contactó a Yang para reunirse y discutir
las oportunidades futuras.
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